‘ALT-O ME TIENEN!!’ #46zeronou 01/06/2018 Urban VLC

Escrito el 01. jun, 2018 por en Blog

photo-1476683874822-744764a2438f… con la utilización del adjetivo ‘’alto/a’’ en aplicación a la ‘moda’ (posiblemente la palabra que más habitualmente utilizo en mi vocabulario), más aún que Nil Comunicación, ¡que ya es decir!

Me canso de repetirlo, ¿por qué lo bueno tiene que ser considerado alto o más alto? Siendo como es, simplemente, un adjetivo que califica, ¿quiere decir que si no es alta moda entonces es baja moda?, Entre lo blanco y lo negro, el cielo y la tierra, ¿qué es mejor?

Pero lo que sí me saca de quicio es la acepción ‘alta costura’ aplicada a cualquier tipo de costura que, en sí misma, ya implica el arte de coser. O sea que nos estamos queriendo referir al ‘alto arte de coser’? ¿O, dicho en francés, haute couture, para definir el diseño de moda de alta calidad?

¿No les parece que la confección artesana en sí misma es ya un digno arte que no tiene por qué ser más alto o más bajo, de la gama que sea, pero un arte? ¿No les parece que la figura del couturier o modista, como la persona que crea modelos que después llevarán su nombre, es ya suficientemente correcta o incorrecta para tener que añadirle la alta, la baja o la de al lado?

¿Se imaginan si a un buen artesano de la costura le dijéramos que hace costura mediana, o ínfima, o megacostura, o costura espacial? Vamos, un despropósito a todas luces, las de arriba y las de abajo.

En Francia, la Chambre Syndicale de la Haute Couture, o lo que es lo mismo, la asociación de los diseñadores de ropa fundada en París en 1968 para impedir la copia de modelos y distinguirse ante el resto del mundo, instauró esta denominación de origen a partir de la cual un diseñador de ropa que pretenda hacer ‘haute couture’, no solo dependiera de los especialistas que manufacturan botones, guantes, bisutería, sombreros, adornos, fornituras… todos ellos de calidad superior, sino que controlara la creación de artículos que se diferenciaran claramente del prêt-à-porter (considerablemente más barato e industrializado), y también les protegiera de los advenedizos, que sin tener esos parámetros de calidad se intentaran apropiar de esa etiqueta para productos que no respondieran a sus parámetros de control.

Me parece absolutamente maravillosa la acepción ‘’costura artesana’’, que define a la perfección un grado de calidad y compromiso con una manera de crear prendas únicas para un determinado público previa petición al modista.

Quitémonos los complejos y tabúes y volvamos a hablar con propiedad. Si no estamos sindicados, si no trabajamos con los materiales únicos y exclusivos que se emplean en ese modelo de negocio, y, lo que es más importante, si no existe público (cada vez hay menos en el mundo) capaz de abordar esos costes, ser un-a buen-a modista no es cuestión de ‘altura’, sólo es cuestión de excelencia.

¿Se le puede llamar al champagne cava o cava al champagne sin menospreciar su calidad? Cuestión de origen.