Una semana, partida por Josep Lozano

Escrito el 18. Oct, 2011 por en Blog

Danzando entre el 9 d’Octubre y el Pilar, entre jota y jota me bajé los pies al suelo para volverlos a elevar… Intentaba una pirueta escrita emulando a los bailarines del Tanztheater Wuppertal que me ha salido un poco manida, porque no es lo mismo frivolizar sobre escrito que transmitir el aluvión de sensaciones que la gran Pina Bausch nos ha dejado en este mundo. Quien no lo crea, que pase a ver la película Pina, realizada por Wim Wenders.

Sensaciones opuestas, y no lo había comentado, la que me dejó el vestidito creación de Vittorio & Lucchino para Cayetana, duquesa de Alba. Por no mentir, el brazalete de brillantes regalo de su madrina la reina Victoria Eugenia, al igual que la pulsera que le regaló su primer marido y unos pendientes de doble lágrima –que no sé quien se los regaló-, eran lo mejorcito de este look vintage (tiene doble sentido), que hizo temblar hasta los cimientos de la mismísima Kalina de Bulgaria, que ya es decir.

The dress, para nada acertado, ya no por el color que apagaba mucho el rostro de la duquesa o por el largo de la falda que es muy poco favorecedor, o por las bailarinas y las medias de rejilla que lo acompañaban… sin comentarios, o, por acabar ya, por ese adorno en el pelo, que según rezaban las notas del Hola! eran un broche dorado, pero que en esa col de Bruselas batida en forma de pelo no se veía…, sino sobre todo porque me pregunto a quién tomarían como inspiración el dúo de diseñadores sevillanos para construir este homenaje que lo tiene fácil para convertirse en buen guión y competir en el festival de Sitges.

Menos mal que, cambiando el tercio y como anunciaba, nos acercábamos a L’Arteria Bar para ver la colección del dúo de diseñadores canario-avilés afincados en Madrid, que seguro van a hacerse una oquedad en la moda nacional, que ya es difícil.

Los Nihil Obstat no aterrizaron con un desfile al uso, no les hizo falta. Las prendas estaban vestidas por dos modelos y exhibidas a modo de showroom. Presentaban sus colecciones para este invierno y para el próximo verano (Sosiego).

De todo, destacar el homenaje a Cristóbal Balenciaga utilizando piezas del mismo paño que el creador de Getaria utilizaba en sus prendas abrigo. Lo preferido por mí, las prendas de invierno con volúmenes arquitectónicos y los vestidos de verano con estampados florales.

Javier Martín y Armiche Rodríguez viene avalados por haber trabajado para Sybilla, Carmen March, Jesús del Pozo o Joaquín Trías y llegaron apadrinados por el periodista Vicente Gallart. A su presentación acudieron nombres de la moda como el diseñador Juan Vidal con Elena Giménez, Beatriz Somolinos, el diseñador Miguel Ángel Aldeguer de Lechierrant, reciente ganador de Valencia Crea, Ángeles Fayos, Mª José Navarro, Amparo Mortes de Lacomba, Sarah Guazo o Elvira Catalá.

Presentes y colaboradoras en este vernissage, las hermanas Blanca y Laura Fitera, que siempre he pensado que si me las encontrara paseando por la rive gauche de la ciudad de la luz, me refiero a París, no a Alicante, pensaría que son dos poderosas neoyorkinas de visita en el viejo continente. Por su parte Blanca  mostraba sus espectaculares creaciones realizadas en multitud de materiales, entre los que destaca el cristal en todos los colores y, en especial sus baberos-joya.

Anoche aún me daba cuerda para echar un ojo a La Gaviota de Chéjov en el Talía, y me despido ya de esta semana, partida, en espera de algún bocado fashion que engullir en un otoño que se nos avecina, vecina, corto pero suntuoso. Y si no, estad tuned a las crónicas.