‘VERDÚ & VERDÚ LUJÁN’. #46zeronou 02/02/2018 Urban VLC

Escrito el 02. Feb, 2018 por en Blog

IMG_6084Siempre me cautivaron las frases introductorias tipo ‘’en el devenir de los tiempos…’’, porque parece que lo que venga a continuación se revista de una aureola mágica, trascendental, igual que en el cine cuando aparece el logo de la Metro o de la 20th Century Fox, aquello promete captar nuestra atención al completo y hacernos pasar un buen rato, cuanto menos.

Al igual ocurre con algunos artistas, escritores o directores, que te tienen acostumbrado a que su producción te embelese los sentidos y siempre estés esperando sus nuevos trabajos. Aunque esto último sería más propio del llamado ‘fenómeno fan’ que de la segmentación de gustos. Y para gustos colores y escritos.

Esta semana sin ir más lejos, y creo que coincidiríamos más de uno, he tenido ocasión de compartir con la familia de mi querido Joan Verdú, que nos dejó a primeros de diciembre, dos momentos para no olvidar.

El primero tiene que ver con su hijo Tomás, uno de los protagonistas de la versión L’Òpera dels Tres Rals de Bertold Brecht, dirigida por el original Ramón Moreno con alumnos de la Escuela Superior de Arte Dramático. Muchas compañías podrían aprender lo que significa el compromiso con una puesta en escena, y me refiero al trabajo destacado de vestuario, estilismo, escenografía… y, por supuesto del resto del cast que consiguieron que pasáramos hora y media estallando en aplausos y gratificaciones.

Todo ello me evidencia las enseñanzas de un texto magnífico en el que pasado y presente se mezclan en una realidad demasiado habitual. Pero además, que Tomás se ha convertido en un gran actor y motivo por el que estaba en el Teatre Rialto, sentado junto a su madre y amiga Carmen Luján: no sólo había crecido como persona sino que su educación al lado del gran pintor ha pasado de ser un juego a devenir su profesión.

Razones y pensamientos que me hacían reflexionar y decirme ‘’disfrutemos de la vida’’ que las generaciones que vienen no solo han mejorado, sino que nos hacen  mejores a nosotros.

Y el segundo, con Joan Verdú en un homenaje desde la amistad personal que le profesaba Joaquin Schmidt, quien en su restaurante ofreció un brunch experiencial basado en el artista a un grupo reducido de familiares y amigos que vivieron muy cerca su persona y su mundo.

Joachim es otro de los grandes, de esos a quienes no les hace falta cacarear sus soles, estrellas y demás galardones, cuya filosofía es ‘’cocinar cada día para 30 amigos’’. Unos comensales a quienes invita a la ‘explosión de sabores y a la degustación inesperada, para seguir el laberinto mágico de cada estación y las esencias más delicadas para el paladar’.

La poesía de su carta solo es pareja al surrealismo interpretado por Joan en la redecoración de este restaurante-espacio-casa-museo, en donde ambos interaccionan y mutuamente se divierten. ¡En presente!

f01cf8be-0634-4202-9676-659661890767 IMG_6071 IMG_6074